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Mesoamérica ya tiene su primer mapa regional de café y bosques

Mesoamérica ya tiene su primer mapa regional de café y bosques

El proyecto REDD+ Landscape III impulsó la elaboración de la primera versión del mapa regional de café y bosques de Mesoamérica. Esta herramienta permite ver, en una sola capa, dónde están los principales territorios cafetaleros y cómo conviven —o entran en presión— con las áreas de bosque que los países quieren conservar. Es un avance clave para prepararse frente a la EUDR y para demostrar que el café mesoamericano puede producirse sin deforestar.

Durante años, cada país mapeó su café por separado. Ahora, el nuevo producto regional pone esos esfuerzos en diálogo y los complementa con información satelital reciente, de modo que gobiernos, cooperativas y compradores internacionales puedan leer el territorio con el mismo criterio. No sustituye los datos oficiales de cada país, pero sí los armoniza para tomar decisiones que trascienden las fronteras.

¿Qué muestra el mapa?

  1. Zonas cafetaleras consolidadas: áreas donde el café ya está establecido y puede documentarse su historia de uso del suelo.

  2. Bosques y áreas de conservación: polígonos que los países priorizan para mantener cobertura y servicios ecosistémicos.

  3. Franja de interacción café–bosque: espacios donde la expansión del cultivo podría generar presión y, por tanto, requieren manejo inteligente (agroforestería, renovación de cafetales sin ampliar área, restauración de rondas y nacimientos).

Con esta lectura, un país o una cooperativa puede mostrar que su café proviene de parcelas históricas, dentro de un paisaje que todavía conserva bosque y que, incluso, presta servicios al cultivo (sombra, agua, polinización).

“El café puede ser el mejor aliado del bosque”

Lo que buscamos es que el café deje de verse como un factor de riesgo y se vea como parte de la solución: si sabemos dónde está y cuánto bosque lo rodea, podemos planificar mejor, cumplir con los mercados y darle más valor al productor”, explicó una integrante del equipo técnico regional

El siguiente paso será que las plataformas de trazabilidad y los sistemas de monitoreo de los países puedan consumir este mapa regional para hacer verificaciones más rápidas. Así, cuando un comprador europeo pida demostrar que un lote no viene de una zona deforestada, la región tendrá un respaldo común. Es una buena noticia para los países, para las cooperativas… y para las familias que viven del café y del bosque al mismo tiempo.

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