El proyecto REDD+ Landscape III cerró la selección de sus primeros territorios de intervención en los Grandes Bosques de Mesoamérica y ya está preparando los grants territoriales que permitirán planificar el suelo, restaurar ecosistemas críticos y, sobre todo, conectar a productores con cadenas que exigen “cero deforestación”. Se trata de Mosquitia/Río Plátano (Honduras), Región Trifinio (Guatemala–Honduras–El Salvador), La Amistad (Costa Rica–Panamá) y Darién (Panamá). Cada uno trabajará con las cadenas que más impacto tienen en su paisaje y con las organizaciones ancla que ya operan allí.
Estos cuatro territorios fueron elegidos porque combinan tres factores: alta riqueza forestal, cadenas agropecuarias que hoy presionan el bosque (ganadería, café, cacao, banano) y presencia de socios locales capaces de ejecutar acciones rápidas. El propósito es claro: demostrar en el terreno que sí se puede producir y comerciar sin avanzar sobre el bosque, alineándose con lo que pide ahora el mercado europeo mediante la EUDR.
Qué hará cada territorio
- Mosquitia / Río Plátano (Honduras): el grant se coordina con el proyecto Mi Biosfera de la UE para trabajar ganadería en un área más segura, manteniendo la lógica de manejo en paisaje forestal
- Región Trifinio: se enfocará en café, vinculando a la Comisión Trinacional del Plan Trifinio con empresas como RGC Coffee y Café Ventura, y usando la Mesa de Café como punto de entrada para EUDR, restauración e ingreso digno.
- La Amistad (CR–PA): trabajará con ACICAFOC para fortalecer café, cacao y banano en ambos lados de la frontera.
- Darién (Panamá): intervendrá en la cuenca del Canal con café y en paralelo apoyará ganadería sostenible junto a Natura y ANCON.
Con este impulso, el proyecto REDD+ Landscape III apoyará a los equipos nacionales para que integren información de cobertura de la tierra, trazabilidad y legalidad, y la pongan a disposición en plataformas interoperables. Esto permitirá que productores, cooperativas y gobiernos locales puedan demostrar el origen de lo que exportan y, sobre todo, que la producción no está empujando la frontera agrícola hacia el bosque.
“Territorios libres de deforestación” como modelo
La idea es que estos cinco territorios se vuelvan vitrinas: allí vamos a probar cómo se combinan planificación del suelo, restauración, trazabilidad y acuerdos con el sector privado. Lo que funcione se replica en los demás paisajes”, explicó el equipo regional del proyecto
En todos los casos, los grants territoriales traerán consigo capacitación en georreferenciación de fincas, actualización de datos de cobertura, diálogo con el sector privado y participación de mujeres y jóvenes rurales. Así, los países de Mesoamérica no solo protegen sus bosques más valiosos, sino que muestran —con ejemplos concretos— que sus cadenas pueden seguir llegando a mercados exigentes sin que eso signifique perder bosque.