Finanzas que protegen vidas: La región avanza hacia una gestión financiera pública más verde y resiliente
En una región como Centroamérica, Panamá y República Dominicana —donde los desastres naturales son cada vez más frecuentes—, preparar las finanzas públicas para resistir lo inesperado se ha vuelto una prioridad.
Cuando un huracán, una sequía o una pandemia golpean a una comunidad, los efectos no solo se sienten en las calles o en los hogares: también se reflejan en los presupuestos nacionales.
En Centroamérica, Panamá y República Dominicana, donde los desastres naturales y los desafíos climáticos son cada vez más frecuentes, la resiliencia en las finanzas públicas se ha convertido en una prioridad para los gobiernos, a fin de garantizar un desarrollo sostenible.
Por eso, desde la Cooperación Alemana para el Desarrollo – GIZ, mediante el Programa de Buena Gobernanza Financiera (BGF), acompañamos a la Secretaría Ejecutiva del COSEFIN con estudios y herramientas que fortalecen las capacidades de los ministerios de finanzas para enfrentar los impactos del cambio climático y avanzar hacia economías más sostenibles y resilientes. Hemos desarrollado dos estudios aportando a una región más preparada ante el cambio climático.
Dotamos a la región de herramientas para finanzas más sostenibles
El estudio “Papel de los Ministerios de Hacienda o Finanzas en la emisión de bonos sustentables”, analiza cómo los gobiernos pueden movilizar recursos hacia proyectos que beneficien al planeta y a las personas mediante bonos verdes, sostenibles y temáticos.
El documento subraya que los Ministerios de Hacienda son actores clave para incorporar el financiamiento climático dentro de sus presupuestos, impulsando la transición hacia economías más sostenibles.
Entre sus recomendaciones destaca desarrollar taxonomías verdes y sostenibles, que orienten las inversiones públicas hacia actividades que mitiguen el cambio climático.
Durante la 51° reunión ordinaria del Consejo de Ministros de Hacienda o Finanzas (COSEFIN), celebrada en diciembre de 2022, los Ministros de Hacienda o Finanzas de Centroamérica, Panamá y República Dominicana aprobaron una actualización del Plan de Trabajo Regional de la Matriz de Interés Fiscal (MIF), que incluía un retomar la gestión de deuda pública y las finanzas verdes y sostenibles con avances en acciones como la emisión de bonos verdes y sustentables.
Entre los impactos de estas acciones se destaca que en el 2024 Honduras, Guatemala y República Dominicana realizaron su primera emisión de bonos temáticos por aproximadamente $2,800 millones de dólares.
La emisión de bonos verdes y sustentables se ha convertido en una herramienta esencial para financiar proyectos y programas que abordan los desafíos ambientales y sociales, especialmente en relación con el cambio climático. Estos bonos permiten a los gobiernos promover la mitigación y adaptación al cambio climático, así como la protección del medio ambiente y el desarrollo sostenible.
Diagnóstico regional: prepararse para lo inesperado
De acuerdo con el Banco Mundial en su informe: “Hacia una Centroamérica más resiliente: Pilares para la acción”, en los últimos 20 años, los costes económicos de las catástrofes climáticas en Centroamérica han sido más de 37 billones de dólares.
Sin embargo, la región posee solo un 2.65% de cobertura financiera frente a los desastres, de acuerdo con datos del estudio “Instrumentos financieros de retención y transferencia de riesgo de desastres”. Con este estudio que realizamos brindamos una radiografía de los mecanismos financieros que los países de la región han desarrollado para mitigar el impacto fiscal de los desastres naturales.
Los resultados muestran que la región de Centroamérica, Panamá y República Dominicana enfrenta un perfil de riesgo medio a alto, con vulnerabilidades que combinan factores geográficos, climáticos, sociales y económicos. Huracanes como Mitch, terremotos y sequías prolongadas han dejado huellas profundas en las finanzas públicas y en la vida de millones de personas.
El informe destaca que, aunque todos los países de la región cuentan con instrumentos financieros para responder a emergencias, aún existen brechas en la cobertura de las etapas de recuperación y reconstrucción, donde los recursos suelen escasear.
Por ello, recomienda complementar las estrategias financieras nacionales con instrumentos como bonos catastróficos, seguros tradicionales y fondos nacionales de reserva. Incorporar principios de infraestructura resiliente en los procesos de inversión pública y privada.
También propone como elemento vital, integrar la perspectiva de género en la gestión financiera del riesgo de desastres, fortaleciendo la protección y el empoderamiento económico de las mujeres.
En 2024 Honduras, Guatemala y República Dominicana realizaron su primera emisión de bonos temáticos por aproximadamente 2,800 millones de dólares
Nuestros países son vulnerables a crisis y emergencias ambientales que surgen, por lo que debemos estar preparados y ser capaces de responder a ellas. Debemos crear las capacidades para enfrentar esos desafíos sin sacrificar lo más elemental que es el bienestar de la población.
Marlon Herrera, director de crédito e inversión pública del Ministerios de Hacienda de El Salvador.
Una visión común para la resiliencia regional
Con estos estudios, la Cooperación alemana reafirma su compromiso de acompañar a los países del SICA en el fortalecimiento de su resiliencia financiera y climática, fomentando la innovación, la planificación a largo plazo y la inclusión social como pilares para un desarrollo sostenible y seguro frente a los desastres.
Por ello, ha fomentado el fortalecimiento técnico de la Secretaría Ejecutiva del COSEFIN y le ha empoderado para avanzar a integración de esfuerzo regionales con nuevos actores internacionales en el tema de finanzas públicas resilientes y sostenibles, bajo el enfoque de un impacto duradero de nuestra cooperación, con el fin principal de proteger vidas en la región.
Redactado por: Teresa Bojórquez