De la Miseria a la Esperanza
Hace más de un siglo, el pintor venezolano Cristóbal Rojas plasmó en su obra La Miseria la angustia y el sufrimiento causados por la tuberculosis, una enfermedad que marcó su vida y que sigue presente en pleno siglo XXI. A través de su arte, Rojas no solo reflejó los efectos devastadores de la enfermedad, sino también las condiciones sociales que profundizaban su impacto.
Aunque las circunstancias han cambiado, la lucha contra la tuberculosis continúa, sobre todo en lugares como la República Dominicana, donde garantizar el acceso equitativo a los servicios de salud sigue siendo un desafío crucial. Hoy en día, la tuberculosis sigue siendo la segunda enfermedad infecciosa que más muertes causa a nivel mundial, solo superada por el COVID-19.
A pesar de los avances, sigue afectando desproporcionadamente a los sectores más vulnerables de la población, quienes enfrentan barreras para acceder a un diagnóstico y tratamiento temprano. La realidad es contundente: las mujeres en la región tienen un 25% menos de probabilidades de recibir un diagnóstico oportuno de tuberculosis que los hombres, según datos de la Organización Panamericana de la Salud.
El Compromiso de República Dominicana con la Salud Pública
En la República Dominicana, el gobierno ha asumido con firmeza el compromiso de erradicar esta enfermedad como parte de su adhesión a la Estrategia Fin de la Tuberculosis (END-TB) de la Organización Mundial de la Salud. Como parte de estos esfuerzos, se ha llevado a cabo la primera evaluación externa del Programa de Atención y Prevención de la Tuberculosis, con el apoyo del Gobierno Federal de Alemania a través de la Cooperación Alemana para el Desarrollo GIZ, bajo el programa de Buena Gobernanza Financiera.
©DIGEPRES/ Comunicaciones- GIZ guión coordinación
Este proceso de evaluación no solo midió la eficiencia, sostenibilidad y eficacia del programa, sino que también puso especial énfasis en la equidad. Como subrayó Janna Krenz, agregada de Economía y Cooperación de la Embajada de Alemania en Santo Domingo: «Desde nuestra perspectiva, lograr una región más justa e inclusiva requiere que cada peso invertido en salud tenga el máximo impacto positivo, prestando atención especial a los sectores más vulnerables».
Janna Krenz, agregada de Economía y Cooperación de la Embajada de Alemania en Santo Domingo, República Dominicana. © DIGEPRES/Comunicaciones
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Una Metodología Innovadora e inclusiva para la Evaluación de Programas Presupuestarios
La metodología aplicada en esta evaluación, apoyada por GIZ, ha sido innovadora al incorporar el enfoque de género y equidad en su análisis. Esto ha permitido no solo una revisión técnica y cuantitativa del gasto, sino también una mirada más profunda a cómo las políticas públicas afectan a diferentes grupos de la población.
El proceso contó con la participación de diversas instituciones, incluyendo el Ministerio de Economía, Planificación y Desarrollo y el Ministerio de Salud Pública. Entre los resultados, se destaca que, entre 2020 y 2023, el programa recibió RD$1,245 millones y logró una ejecución del 74%, con una reducción significativa de la incidencia de tuberculosis en las regiones priorizadas.
Sin embargo, también se identificaron barreras persistentes, especialmente para las mujeres, que a menudo enfrentan dificultades para acceder al tratamiento de manera oportuna.
La metodología de evaluación presupuestaria ha incorporado por primera vez en este tipo de evaluaciones el criterio de equidad. Durante la evaluación del programa presupuestario en República Dominicana se identificaron barreras que enfrentan las mujeres para acceder al tratamiento, subrayando la necesidad de priorizar a madres y padres cabeza de familia en la operación del programa.
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Impacto Social y Beneficio Humano
La tuberculosis afecta de manera desproporcionada a las familias vulnerables, disminuyendo sus ingresos y generando exclusión social. Frente a esto, el programa no solo ha brindado tratamiento médico, sino también apoyo económico y psicológico a los pacientes, lo que ha sido fundamental para mejorar la calidad de vida de quienes padecen la enfermedad.
El Dr. Ricardo Elías Melgen, director de Gestión de la Salud, explicó: «La tuberculosis es un problema tanto médico como social. Sin el tratamiento adecuado, las familias se ven sumidas en la pobreza. Agradecemos a la DIGEPRES y a la Cooperación alemana por esta evaluación, y nos comprometemos a implementar sus recomendaciones para ofrecer un mejor servicio a nuestra población».
La evaluación también permitió constatar que el programa está diseñado para mejorar las condiciones de vida de la población objetivo, mitigando la pobreza. La tuberculosis afecta gravemente a las personas vulnerables, reduciendo ingresos familiares, provocando exclusión social y aumentando la mortalidad. Sin tratamiento adecuado, esta enfermedad se propaga, disminuyendo el bienestar y el capital humano.
Conforme a los resultados, el Programa de Atención y Prevención de la Tuberculosis ayuda a reducir la pobreza durante el tratamiento, gracias a que los pacientes enfrentan costos directos e indirectos a los que el programa aporta. El tratamiento domiciliario ahorra en transporte y tiempo, y brinda apoyo psicológico en el hogar. Los kits nutricionales disminuyen los gastos en alimentación.
Una Colaboración para el Futuro
Este tipo de evaluaciones del gasto público, que incorporan un enfoque humano y de equidad, marcan un hito no solo para la República Dominicana, sino también para la región. El éxito de esta colaboración interinstitucional demuestra el valor de invertir en programas que prioricen el bienestar de la ciudadanía, asegurando que cada peso invertido tenga un impacto significativo y duradero en las vidas de las personas más vulnerables.
Este es un paso hacia la eficiencia y la eficacia en el gasto público en una región en la que la ineficiencia técnica en el gasto fiscal provoca pérdidas significativas en Centroamérica y el Caribe, alcanzando hasta un 4.4% del PIB según el BID (2018). Para combatir esta problemática, la evaluación de programas presupuestarios con orientación a resultados se vuelve crucial, permitiendo un uso más eficiente de los recursos y una mejor medición del impacto del gasto público en el bienestar social.
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La República Dominicana se posiciona ahora como un referente en la región, y sus avances en la evaluación de programas presupuestarios podrán ser compartidos en el marco del Consejo de Ministros de Hacienda de Centroamérica (COSEFIN), sirviendo como ejemplo para otros países en su esfuerzo por mejorar la eficiencia del gasto público y promover la equidad en las políticas de salud.
La tuberculosis, como lo ilustró Cristóbal Rojas en su obra La Miseria, sigue siendo un desafío que afecta a los más vulnerables. Sin embargo, gracias a los esfuerzos conjuntos entre la Cooperación alemana para el desarrollo y los gobiernos, existe un camino de esperanza hacia un mundo libre de tuberculosis si se avanza hacia una gestión pública con gastos más eficientes y centrada en resolver los problemas que realmente importan a la ciudadanía.